Hace algo de tiempo, escribí un artículo sobre una conocia que había entrado en un convento de clausura, engañada por una serie de personas ligadas a la iglesia.

Pues resulta que la historia, tiene final feliz, puesto que hace ya un mes, que esta chica ha salido del convento gracias a la ayuda de sus familiares y tras unas largas semanas en psicólogos, todo va volviendo a su cauce normal y empieza a ser de nuevo, la chica que habíamos conocido.

Me alegro por ella y me gustaría reseñar de nuevo la actitud de la iglesia y calificarla de inmoral y aprovechada.