Y AL FINAL, LA DEVOCIÓN NO ERA MÁS QUE UNA MENTIRA
Hace algo de tiempo, escribí un artículo sobre una conocia que había entrado en un convento de clausura, engañada por una serie de personas ligadas a la iglesia.
Pues resulta que la historia, tiene final feliz, puesto que hace ya un mes, que esta chica ha salido del convento gracias a la ayuda de sus familiares y tras unas largas semanas en psicólogos, todo va volviendo a su cauce normal y empieza a ser de nuevo, la chica que habíamos conocido.
Me alegro por ella y me gustaría reseñar de nuevo la actitud de la iglesia y calificarla de inmoral y aprovechada.


Isthar dijo
Me alegra muchísimo que finalmente la historia tuviera un final feliz y pronto sea todo fruto de un recuerdo lejano. Por desgracia estas cosas son mucho más peligrosas de lo que la gente piensa.
30 Julio 2006 | 02:45 PM